lunes, 25 de marzo de 2013

DE MENDOZA A LA SERENA

DEDICATORIA. Esta macro entrada esta dedicada a todas aquellas personas que han ayudado a que fuera posible llevarla a cabo, y luego compartirla aqui con todos ustedes. Algunos de los cuales estan aqui fotografiados, otros mencionados, otros ni lo uno ni lo otro pero estuvieron en el lugar correcto, en el momento justo para apoyar. Quiero mostrar mi más sincero agradecimiento especialmente a la F-F , Familia Fabi.
F.F. Familia Fabi
PREÁMBULO: Esta macro entrada se termina y publica, eso espero, el 28 de marzo de 2013, en casa de FF, Familia Fabi. Comprende lo ocurrido entre el miércoles 27 de febrero, y el jueves 28 de marzo, exactamente un mes. Actualmente llevo 1350 km de ruta desde Santiago de Chile, y 47 dias.
La fui escribiendo en días salteados, tal vez eso pueda desorientar al lector, aunque espero que todo este debidamente ordenado.
En estos dos mapas pueden seguir lo que ya he ciclo-viajado en el cono Sur, y lo que me queda por delante. En trazo verde grueso el primer viaje 2007-08, en rojo el segundo 2008-09. Hasta ahora me he movido por el doblez de las dos paginas del Atlas, por eso no aparece el la ruta hasta La Serena, pero ya he entrado en la segunda hoja. La Serena se ve abajo, desde allí comenzare a subir hacia el Norte.

 

BELLA VISTA CAMPING. Lunes 11 de marzo de 2013. dia 31 desde que llegué a Santiago.
Aun no he llegado a la Serena, aunque esta un poco menos lejos. La realidad de la cotidianidad se impone y he tenido que dividir esta etapa, Mendoza la Serena en dos. He tenido que tomarme un descanso. Llevo dos dias seguidos por encima, muy por encima, de lo que sería un ritmo sostenibe para un viaje de estas caractaristricas, y aunque se que puedo seguir, tambien se que de seguir “fundo biela” seguro, y yo compro papeletas para el éxito, no para el fracaso.

Llegue a este camping,
Puente en el interior del camping de Bellavista.
ABSOLUTAMENTE RECOMENDABLE, y no llevo comision sobre las 00:15 del domingo 10, después de recorrer 95 km, y subir un desnivel acumulado de 1320 metros, sin nada, ABSOLUTAMENTA NADA, en todos esos kilómetros, y la etapa anterior, parecida, igual o peor, solo que me cogió más descansado, y los solo 70 metros menos de desnivel acumulado, y los 71 km se compensan de sobra por el viento en contra de los 24 km de subida. Hoy la bici pesaba unos 65 kilos, más el burro que tira por ella.
Después de 11:30 de pedaleo casi ininterrumpido, la fatiga acumulada alcanzaba la categoría Ironman. He terminado dos, obviamente se de que hablo.

Por otra parte prefiero hacer dos crónicas, que llegar a la Serena y tener un material comunicativo acumulado que supere con mucho mi capacidad para gestionarlo.

El miércoles 27 de febrero
salí de Mendoza. Juan Corso, mi anfitrión me acompaño en la salida pero solo unos minutos. Sonó el teléfono y acudió raudo y veloz al compromiso. Atravesé Mendoza de Sur a Norte solo. En el centro fui a Orviz, Tienda de montaña a comprar combustible para la cocina, no me lo cobró y además me dio una braga para el cuello multifunción con los colores argentinos, habrá que ponerla, pero hizo algo más importante.
Descubrí que no soy más torpe que los transoceánicos encendiendo la cocina. Que si ellos la encienden sin echar tanto humo como yo no es porque sean más hábiles, es que usan otro combustible, no gasolina, y por supuesto no usan gas-oil.
Ellos usan benzina, que no es gasolina o nafta, también llamado diluyente n. 4, o en terminología anglosajona, Why gas.
Si alguien tiene una cocina de gasolina es interesante que lo tenga en cuenta. También hizo una cosa que me ahorra la foto que no pude sacar.

Hay lugares en Argentina que son invivibles por la delincuencia, y Mendoza es uno de ellos, ya comente esto en anteriores crónicas. Ir a crónica citada
No iba a hablar de esto si no conseguía la foto que estuve buscando, de una pareja tomando la merienda en su jardín, enrejados como si fueran animales del zoo. Solo comentaré un hecho, que ya dice mucho. Por iniciativa propia de José Orviz, me invito a que entrásemos en su furgoneta, y el nos sacaría de Mendoza para evitar que nosotros dos atravesasemos "villas" barrios concflictivos, y fuesemos asaltados. Sin más comentarios, una imagen cuenta más.
Salida "oficial" de Mendoza. La bici, Orviz y yo.
Los dos chicos que me pusieron en contacto con Juan Corso, estos dos.
A la salida de Uspallata, camino de Mendoza dias antes.

Esta pareja, concretamente el argentino, me dijeron que ni se me ocurriese entrar solo en Mendoza, de hecho a ellos también los sacaron de allí en auto.
Al paso por la planta embotelladora de agua de Villavicencio, pedí y no me dieron agua… ¡no será por que no tengan!, pero la salsa vino más tarde.

Estos del agua de Villavicencio, propiedad de Danone, son también los dueños del parque natural de Villavicencio, una cosa extraña para mí, un parque natural de propiedad privada.
Pasó una furgoneta del Guardaparque y me informó que a 10 Km. estaba su puesto y que allí podría acampar. Tenía tiempo sobrado para esos 10 km cuesta arriba, pero no para los 17 que en realidad había. Cuando pasaron los 10 km comenzó a haber cada vez menos luz, a los 16 ya solo se veían manchas en el campo, entre la vegetación. Si sigo, en unos minutos no se verá ni eso, y no podré ni acampar. Decidí parar y acampar…
¡¡¡SIN AGUA!!!
Lugar de la acampada "in-extremis". Por piedras y pinchos que no falte.
No es agradable acampar así, en terreno pedregoso. Solo tenía medio litro para ducharme, beber, cenar, desayunar y asearme. Dormí sin cambiarme de ropa, ¿para que ropa limpia si yo estoy sucio?, tampoco bebí, preferí guardar eso poco para momentos de escasez…???

El jueves 28 descubrí que el puesto estaba a solo 1,1 Km., había un lugar esplendido para acampar, agua, árboles, pero…

A los 20,5 Km. de ruta comienza una serie de contratiempos que espero tarden en volver. Primero eran problemas, pero los problemas en si no son malos, son neutros, lo único malo es la incapacidad para solucionarlos. La capacidad para superar los problemas y convertirlos en contratiempos hace crecer a las personas, la incapacidad lleva a recorrer al camino contrario.

Después de unas 4 horas de pedaleo casi constante en 24x36, 24 adelante, rompo la cadena.
Rotura de cadena a unos 2.500 m. de altura, despues de superar los Caracoles de Villavicencio, en el paso de Cruz de Paramillos, entre Mendoza y Uspallata.
Creo que la cadena no estaba para romper, le calculo unos 1.000 km., tampoco creo que fuera que yo la pusiera mal, en ese caso hubiera roto antes. Creo que se rompió por el esfuerzo continuado de tirar con un 24x36 de un total de casi 150 kilos.
Ya había pasado lo más duro, estaba por encima de los 2.800 m. y el pedaleo había dejado de ser una lenta agonía, para ser una agonía con una cadencia un poco menos sufrida, pero en el mismo desarrollo. Estaba empezando a disfrutar de la vistas, no solo de padecer las piedras, la subida es toda de ripio. Se terminó lo bueno antes de casi empezar..

Sorpresivamente no pude reparar, cortarla y volverla a unir. Ya he tenido esta avería más veces, y siempre la reparé. Hice lo único que se podía hacer, empujar hasta alcanzar los 3.100 m. y empezar a bajar solo por gravedad, no llegó el caso.
Mauricio y familia llegó y me llevó en su camioneta hasta Uspallata.
Descubro a la llegada al camping que sigue mi talón de Aquiles en forma de olvidos. Deje en la camioneta de Mauricio el mapa en su funda, aunque espero recuperarlo. Si recuperé el trípode hace años, eso del mapa ahora será pan comido. También deje cosas poco importantes en casa de Juan Corso.

Lo que no estaba previsto es que la grasa en las manos del intento de reparación, me dejó “tocadas” las manos antes de tiempo. A día de hoy ya tengo heridas en las yemas de los dedos gordos.

También descubro una cosa interesante que pasara a formar parte permanente de mi equipo, los caramelos. Gracias a ellos se consigue combatir la sequedad de la boca, consecuencia del esfuerzo y poca humedad ambiental.

Al día siguiente el viernes 1 consigo arreglar la bici y salvo el día. Vuelvo a la ruta.
El bicicletero de Uspallata no tiene cadena para mi bici, pero si un cortacadenas que funciona, y empalmo de nuevo la cadena, el la revisa y a pedalear. Se que esta “tocada” y que puede volver a romperse en cualquier momento.
Es sorprendente que con el nivel de delincuencia y "malandrismo" de Mendoza, el bicicletero se marcho a media mañana de la tienda y dejó afuera unas 10 bicis sin candado. Esto solo lo había visto en Suecia, aunque en el caso sueco las bicis eran nuevas.

Salgo de Uspallata con direccion Norte, al valle de Calingasta. Hasta el Km. 44 no hubo grandes novedades para lo que es esta salvaje tierra, viento lateral y de cara. Una racha de esas tenía más de 100 Km./hora, seguro. Aun recuerdo los días con viento fuerte en Patagonia, con rachas de más de 100, y esta lo tenía seguro. Cita 1  Cita 2
Ha sido la primera racha en toda mi vida que me ha dado vuelta, me puso mirando a Uspallata.

Sobre las 19:00 vi un arrollo en un puesto de vialidad, (mantenimiento de la vía) El sitio era guapo, pero no quería perder una hora de luz. Es un poco pronto para acampar, procuro apurar hasta el final del día, ya que soy incapaz de empezar pronto. Un camionero al que yo pare me dijo que más adelante no había nada, como no tenía un plan B para la nada, decidí acampar allí. Fue de lo mejor en estos 10 días.
Acampada entre Uspallata y el P.N. El Leoncito
Una de las mejores cosas de este sitio es que no había ni perro, cosa increíble en Argentina. La temperatura bajó hasta los 0ºC, mejor, así duermo mejor. El saco, un Mountain Equipement con 300 gr. de pluma esta respondiendo tan bien como su hermano mayor con 1.000 gr. de pluma, con el que llegué a dormir a -30º C en la Invernal Transeuropea.

El sabado 2 descubro que la nada para esta gente significa  lo mismo que para mí...,
¡Qué gran acierto acampar en el arroyo de vialidad!

Hoy he tenido la primera muestra, en este viaje, de esta tierra inconmensurable. Hasta el límite con la provincia de San Juan era ripio, aunque cosa extraña, el viento ayudaba. Estaba rodando en el ripio más rápido que nunca, mantenido entre 35 y 40. Una recta enorme y un camión al fondo levantando la típica, por estos pagos, nube de polvo. Después de un buen rato rodando a esa velocidad el camión se percibe en el mismo sitio, no se acerca, pero no esta parado, sigue su marcha hasta que nos cruzamos. Le paro para las cosas de la ruta... ¡el agua!

Hoy he hecho algo que espero no repetir, pues ya se sabe que quien va de romería lo paga al otro día. Aproveche el viento de cola, y el pavimento. El primer tramo de pavimento en San Juan es lo mejor que he probado jamás, eso y el viento a favor me hacían mantener unos 50-60 km./hora durante kilómetros.
Tenía pensado terminar en Barreal, pero cuando llegue me quedaban 2 horas de luz para 42 km hasta Calingasta, decidí seguir.

A la salida de Barreal me aprieto las correas de los pedales y... ¡a saco!. Llegué a Calingasta, la media puede que supere los 20 km./hora, los 130 km fueron seguros, pero el cansancio de piernas fue y será un recordatorio durante mucho tiempo.
Pensé que ya no valía para esto, esa duda esta satisfecha. Ahora tengo que pensar en servir para administrar mejor mis fuerzas.

El domingo 3 tengo que descansar, tengo las piernas doloridas y descanso. También me dedico a la recuperación intensiva de mis manos, y en eso sigo. Estoy en un camping municipal, en la  única zona verde que tiene. Tenía que escoger, o tierra a la sombra, o verde al Sol.

Corto y pego lo que escribi ese mismo dia.
Calingasta, 3 de marzo, nueve y media de la tarde, obviamente es de noche, y a pesar de las múltiples luces del camping municipal se ven las estrellas, muchas estrellas. Es impresionante la fuerza con la que brilla la bóveda celeste en esta parte del mundo.
Este camping es medio camping, medio centro de deportes, de hecho se llama Centro Turístico Deportivo Olga Zuccoli de Tinto, y para mi preocupación inmediata unos “pibes” han venido ahora a jugar a la pelota. Yo tengo la carpa montada en las inmediaciones del pavimento de juego dado que es el unico césped que hay en todo el camping, y estoy al loro, ya ha recibido el primer balonazo.
Estoy sentado en una mesa del camping con el “PCín” conectado a la red, y cargando el iPod. La bateria de estos chismes de la manzana mordida deja mucho que desear. Tal vez escogieron la manzana como simbolo de que con ellos perdimos el paraiso...
La situación me recuerda mucho a la de Guardia Vieja, pero hay una diferencia. Hoy he parado voluntariamente, no hay imposiciones.
Podía estar escribiendo en el “PCín” desde primeras horas de la tarde, o incluso por la mañana, pero he preferido dejar las horas de luz para actualizar mi diario escrito de limpio.

Dicen que días de mucho, vísperas de nada, y hoy se ha cumplido. Ayer “cayeron” 130 km. Pensaba que estaba viejo para esto, que iban a tener razón los que dicen que con los años se pierden facultades, pero no, fue solo un comienzo desentrenado.
Es cierto que tuve viento a favor en gran parte del recorrido, pero no es menos cierto que los primeros 31 fueron de ripio en los que rodé bastante tiempo a una media de 35, y esto no es solo por el viento. No es menos cierto que cuando llegue a Barreal sobre las 6  decidí apretar las correas de los calapés y tirar hasta Calingasta a 45 Km. de distancia, tenía 2 horas. Apretar las correas de los calapies es lo mismo que pintarse con pinturas de guerra. Salio bien, llegue de día, pero hoy lo pago. No siento las piernas cansadas, pero si estoy desganado, me cuesta arrancar, señal inequívoca de cansancio, pero no he decido parar solo por eso.

Cuando mire el mapa en Mendoza para diseñar la ruta hasta la Serena, no me informe adecuadamente de las altitudes por las que iba a transitar. Sin saberlo hasta que estuve metido ya en faena, me encontré subiendo un puerto de casi la misma altura que los Libertadores, este 3185m. y el de ahora de 3100m. con la diferencia que todo el puerto de ripio. Buen ripio, eso si, no tuve ni una sola perdida de adherencia, también influye en eso el peso de la bici., pero ripio al fin y al cabo, donde cada piedrecita frena  al ser un pequeño muro contra el que embiste la rueda. Toda lo cuesta que yo subí, 20 km. lleve el mismo desarrollo que me resulto problemático en los Libertadores 24 adelante por 36 atrás. Hay que reconocer que tener toda la carretera para mi solo ayuda en el manejo del biciclo. Cuando notaba mis piernas flaquear, me paraba, pero no descansaba, empujaba. Preferí no castigar demasiado las piernas y reservarlas, además poca diferencia de velocidad había entre pedalear mas o menos 6 km/hora, y empujar 4. Pero la consigna era no parar y seguir ganando altura.
Caracoles de Villavicencio.
Llegados a los 2500 me de altura la pendiente disminuyo claramente lo que solo me sirvió para pedalear un poco más desahogado, pero manteniendo el mismo desarrollo.
Cuando estaba empezando a disfrutar de la subida, quedaban unos 5 Km. de ella, todo se termino. Se rompió la cadena. Esto no es especialmente grave, ya me ocurrió más veces, pero lo extraño es que no pude repararla. Por algún extraño motivo el corta cadenas no funcionó.
Continué empujando la bici pues a los 5 Km. se terminaría la cuesta arriba y empezaría la bajada a Uspallata, pero este plan tampoco se cumplió. Pasó una camioneta y me llevó.

La cadena es casi nueva, le calculo 1000km. 500 sin peso y el resto con la casa a cuestas. Creo que el castigo de 4 horas en 24x36, tirando de 70 kilos, ahora si iba a tope de comida, mas el burro, acabo con ella. Creo que en esa subida he acumulado el mayor desnivel de toda mi vida 1337 m. con cualquier tipo de bici, cargada o vacía. Tengo que mirar la subida a Sierra Nevada, pero creo que esta la supera. Empecé a 1640 m., 1,1 km. antes del puesto de guardia parque y subí pedaleando hasta los 2852 m. Lastima no poder llegar a los 3100 m. por mis propios medios.

Cuando en el camping del centro de Uspallata recogí mis cosas descubri que me faltaba el mapa, se quedo en el asiento del copiloto donde iba yo, y en esas estoy aquí en Calingasta descansando y decidiendo la ruta inmediata, pues tengo que recuperar ese mapa, y poner cadena nueva. Tengo la bici arreglada, pero se que no es fiable, que hay que cambiar la cadena, esta gastada.
El chico del mapa vive en San Juan, aunque ahora esta en Chile, fue a correr una carrera de ciclismo de montaña. Para ir a San Juan tengo que hacer 250 Km. y luego deshacerlos, por eso tengo que hilar fino, para no hacer esos km. en balde. Hoy he estado intentando contactar con las personas adecuadas para no hacer ese viaje improductivamente. Lo dicho, parecido a Guardia Vieja, pero solo parecido. El parón depende de mí y no de otros.

Calingasta 23:01, se ha acabado el partido sin mas balonazos a la carpa, me voy a dormir. Felices sueños.

El lunes 4 de marzo comienza el sarao…
Voy a Barreal en bici para poner cadena nueva, y lo de esta tienda, Bicicletería Escuela, es para analizar.
El día antes 3 personas en Calingasta se molestaron usando su teléfono para ponerme en contacto con esa bicicletería. Yo hablo por teléfono con Andrés Escuela y me dice que tienen cadenas para Shimano de 9 velocidades.
Cuando llegó a la tienda, después de las gestiones del día anterior, después de hipotecar un día de viaje para cambiar la cadena, recorrer 90 km en bici, el tipo me dice que no tienen cadenas para 9 vel.
Cuando ve que me pongo bravo me dice, “Vamos a probar las que hay, si sirven bien, y si no mala suerte” Me contesta el tipo tan pancho. Este no era la persona con quien hable por teléfono. Hubo cadena, pero si no la hay, la mala suerte que iba a cambiar no iba a ser solo la mía.

Cuando vuelvo a “casa” voy a tope. Aquí tienen unos horarios muy raros,  abren a las 18:00. Entre que me puso la cadena,  que en este establecimiento atienden primero al que llega después, no me sirvió de mucho estar esperando a la puerta desde 30 min. antes de que abriera, Salí de Barreal tarde. Para no cortejar con la noche fui a tope, también motivaba en los impetus en no llevar peso en la bici.
En los escasos tramos de ripio siento un trallazo en la cadena. Miro y tengo el cambio doblado. Parece ser que saltó una piedra y lo dobló. Tengo que ir con cuidado y sobre todo no meter las coronas grandes, pues si lo hago el cambio se meterá por la rueda, y esta lo arrancará. Pero todo esto junto no fue lo que le dio salsa al día…

Cuando llegué a “casa” eché en falta la cámara compacta. Hice memoria y me tuvo que caer de la bici. La falta de costumbre de ir sin peso influyó lo suyo al colocarla en la bici, pero sobre todo hice las cosas mal.

HOMENAJE A SUSO: Este es Suso, parece ser un sincero seguidor de mis pedaladas, y de alguna cosa más. Hace tiempo me dijo algo que no me gustó. Era cierto, pero no era lo que me gustaría escuchar en ese momento, simplemente por que el hombre es el único animal que se compadece de si mismo, y cuando me lo dijo más que consejos, necesitaba cariños.
Suso vino a decirme algo así como que no puedo dejar que mis limitaciones me perjudiquen mas de la cuenta. Tengo que aprender a convivir con ellas, sin dejar que la sensación de impotencia que me invade cuando me visitan, se unan a la “visita” y aumenten los estragos de ellas.
Perdí la cámara, si es un hecho, pero eso no me impide continuar. Si comienzo con esas sensaciones de abatimiento, frustración, impotencia, eso si me impide continuar. No he venido aquí para perder o no perder cámaras de fotos, he venido aquí para llegar a Alaska dando pedales, y es en lo que tengo que pensar. Tengo que rodearme de todos aquellos factores que ayudan a construir el éxito, y apartarme de los que llevan al fracaso. Jode perder una maravilla de la técnica como la Canon S-95, si jode y mucho, pero todo lo demás, lamentaciones, sensación de impotencia, frustración, llevan al fracaso, no al éxito. Si yo escojo el camino del éxito tengo que olvidarme de ellas. Pero que quede claro, si me olvido es por inteligencia, no por que no me joda.
En  Randers, en la Invernal Transeuropea aprendí que para obtener el éxito hay que pagar precios de muchos tipos. Hay que renunciar a pequeños éxitos, incluso aceptar pequeños fracasos, para obtener el gran éxito. Ya se sabe que todo no se puede tener.
 
Martes 5 de febrero
,
otro dia de los que no son insulsos. Voy en bus, por lo menos eso intento, a Barreal. Pretendo recuperar la cámara, ese es el objetivo. El bus que fui a esperar a las 09:00, hoy no lo hubó. No lo hay todos los dias, y hoy es uno de esos en que no hay. Hago autostop, y me para un vecino motero que me lleva al más puro estilo argentino. El con casco el, y yo sin él. En el primer tramo de ripio pincha y me invita a que yo siga caminando, mientras el intenta reparar en una vivienda del camino.
Pinchazo en la moto. Eramos pocos y ...
 Mientras sigo caminando me adelanta un coche de la Policía, no me llevan, alegan que no van a Barreal y que no me pueden coger, para luego dejarme tirado en la carretera, ¡como si no lo estuviera ya! ¿??

Miercoles 6 Reanudo la marcha con las alforjas y todas las bolsas limpias. Las lavé un poco por el polvo, pero sobre todo por la última invasión de hormigas, por cierto, ¿alguien puede decirme cuantas hormigas hay en la Argentina?
Apenas salgo de Calingasta rompo el cambio, lo arranco, y doblo la pata del mismo. Sabía que estaba al límite, por eso me cuide de no meter coronas grandes, a pesar de ello, cambiando de plato, a uno menor, se metió entre los radios y entonces... ¡todo cambió para mi!
Camioneta a Barreal a intentar deshacer el entuerto. En estas situaciones es donde se ven las diferencias más claras entre paises y culturas, en la vida normal, y como se solucionan los problemas de la misma.
En un supermercado de Barreal tienen varios cambios Shimano, pero no tienen ni idea del numero de velocidades del cambio para el que sirven.. Obviamente no compro sin saber si vale. En Bicicletería Escuela no tienen repuestos, y termino consiguiendo uno en unos almacenes pero ellos no me lo montan. Muy a mi pesar tengo que volver a Escuela a que lo monte. En el dia me lo monta, pero tengo que volver al día siguiente a que lo regule, pues no tiene la llave “adecuada”. No tiene esa llave pues intentó regularlo, no en los tornillos, si no en los remaches. Sin comentarios.
Lo de este taller es de película de Torrente. Reparando en la calle casi sin luz, con luz fluorescente encendida dentro. Sin horquilla para centrar, sin llaves ni herramienta adecuada,  y no es por que no sea facil conseguirlas.

Hay una cantidad de gente enorme por estos lares que hacen las cosas de cualquier manera, y obviamente también viven de cualquier manera. No es por falta de medios, más bien por devoción y convencimiento. Por una fé inquebrantable en la chapuza, en la máxima expresión de la misma. No es solo trabajar en mejores o peores condiciones, es el vivir capuzeramenta en la máxima expresión. Que una vivienda tenga un cuidado césped alrededor, entre otras cosas por higiene, como una protección ante el polvo, y que las de alrededor no lo tengan pudiendo tenerlo, teniendo los mismo medios para conseguirlo, da para sacar conclusiones. No es una mera cuestión estética, también y más importante es higiene y salud. Eso es vivir de cualquier manera pudiendo evitarlo, y lo de Bicicletería Escuela es una consecuencia laboral de ese "vivir de cualquier manera"  Esto lo vi, y viví por vez primera en Chile, pero también hay esta cultura en la Argentina. Aquí hay más y más visible, es obvio, hay más población.

Jueves 7 de marzo. Me pungo en marcha. El de Escuela me regula el cambio después de que yo le diga que “no son esos tornillos, son estos otros”. Recorri todo Barreal buscando la llave que nunca existió. Escribo esto el 25 de marzo de 2013, por eso ya he tenido que hacer sitio en la memoria para nuevos recuerdos, y tengo los de Bicicleteria Escuela bastante olvidados, pero es sin duda el peor taller de bicis de mi vida.  

Por fin consigo salir del Valle de Calingasta.
Vista de Calingasta desde la pileta.
 No hay duda que este valle me ama, y no me quiere dejar marchar. Después de varios intentos consigo salir de este vello valle, y avanzar hacía Agua Negra.

Viernes 8. He dormido en cama. He pedido permiso para acampar en el unico lugar que he supuesto que tenía agua, y me han dejado dormir dentro. Es un lugar muy similar a Juncal, una estacion de Aforo. Aquí miden el caudal del rio San Juan que va a llegar al embalse de Ullum que esta más abajo.
Imagen personal de la Estación de Aforo.

Viernes 8 de marzo de 2013. Hoy es la primera de las dos jornadas que me han dejado K.O. momentaneo. Nunca ha habido un esfuerzo del que no me haya recupètrado con el adecuado descanso.

Patagonia tiene en España un halo de lugar idómito, naturaleza salvaje. Desde luego es muy cierto y ajustado a la realidad en Chile, en la Argentina es muy distinto. En Argentina es una continuación de lo mismo que hay en la Patagonia, estepa, estepa y más estepa. Las dificultades que he tenido pàra atravesar el norte de Mendoza hasta aquí son mayores que las que me encontre más al Sur, en Patagonia. Calor, no hay nada de nada, para aprovisionarme de agua tenía que pedirla a coches y camiones. Ni una sombra para descansar del implacable Sol, y como siempre viento. El viento es algo asi como el condimento que da caracter a la salsa de todos los guisos ciclo-viajeros por estos pagos.

Hoy he rodado 71 km. pero he subido 1251 m. de desnivel, similar al paso entre Mendoza y Uspallata, pero eso no fué todo. Fueron 24 km. seguidos de subida con viento en contra, y un desnivel de 1164 m. hasta llegar a los 2171 m. hasta llegar a "San Expédito"
Paso de "San Expedito"

Terminé cansado, tanto que fue la primera vez en este viaje que tome aspirinas para el dolor en las piernas.

Llego al cruze con la 436 y no hay nada de nada a pesar de las informaciones previas, bueno si, hormigas que me limpiaron los cubiertos por la noche.

En el cruze consigo "sacarle" a un camión 10 litros de agua de la que llevan en un deposito. Esta del tiempo, pero es agua. Tambien me da una cerveza. Preveo una acampada de lujo, cerveza, agua, hielo, que previamente me dieron unos de Barreal, ducha.

Montó el trípode por vez primera por la noche, me paso un buen rato practicando una nueva modalidad fotográfica, la fotografía nocturna nudista.

Sábado 9 de marzo. He llegado a Bellavista, al camping, a eso de las 00:15, lo cual por si solo da una idea del “tute” máxime cuando yo huyo del pedaleo nocturno como de la peste. Fueron 11:34`desde la primera pedalada a la última, para recorrer 95 Km. y ascender un total de 1.319 m., otra vez pasando de la emblemática cifra de los 1.000 m. de desnivel ascendido.
He llegado hecho polvo, y con bastante polvo también.
No tuve manera de saber que por el medio tenía un puerto de más de 2.600 m. de altura “El Colorado”,
Paso del Colorado 2.672 m.

Otros más de 20 km. subiendo y como siempre con viento en contra, aunque hoy no muy fuerte.
Coroné totalmente de noche, con lo cual no me importo recrearme haciendo la foto recuerdo.
La bajada simplemente IMPRESIONANTE, bajar mirando las estrellas, dentro de eSte firmamento fuera de lo común en el hemisferio Norte no tiene precio …
¡pero se paga factura!
En una de estas cogí un bache, y pinché de llantazo. Tuve que ponerme a reparar de noche, con la sola luz de mi frontal. El resto de la bajada tengo que hacerla con mucho cuidado, no tengo suficiente presión en la rueda, y temo volver a pinchar de llantazo. Hago casi toda la bajada sin descansar mi peso en la bici, sino en mis piernas para que sean estas quienes amortigüen, y no las ruedas.
Después de conseguir coronar, cuando ya solo esperaba un plácido descenso a Iglesia…¡sorpresas te da la vida.

A pesar de todos los kilómetros que tengo rodado en ayunas en mi vida, sobre todo en los últimos años, aun me cuesta entender como llegué entero a Bellavista con lo poco que comí en esas casi 12 horas, tiempo de Ironman, al menos para mí.
Termino realmente cansado en el camping de Bellavista, y me replanteo cosas. Simplemente así no se puede seguir, no soy una máquina. Si lo intento “fundo biela”…¡seguro!
Tengo que descansar

Domingo 10 y Lunes 11. La historia de estos dos días es muy simple. Descanso y recuperación categoría extra.
Descanso y recuperación categoría extra.
Como comente al principio de esta entrada me encontré muy, pero muy bien en el camping Bellavista, hasta el extremo de que no salí de el en 2 días. No salí para nada. Incluso la encargada cocinó algo para mí, nada complicado, pero me liberó de esas obligaciones que aborrezco. Lo mío es vaciar platos, no llenarlos.
Estos dos días estuve trabajando intensamente en esta entrada, pensaba subirla allí mismo, pero decidí que no, que tendría que emplear un día más para eso, y que no lo haría, además el trabajo que hice lo conservaría.

Martes 12. He salido como siempre que paso varios días en el mismo sitio muy tarde. Mas cosas que saco del equipaje significa más tiempo para recogerlas, además como tantas veces, los perros se comieron mi desayuno.
En la Oficina de Turismo de Iglesia comienzan los desatinos informativos. Me dice el “pibe” que hay hasta el límite, la frontera, 50 km. de pavimento y 10 de ripio, esta es la información “oficial” Después de varias consultas y promediar, doy por buena la información del carnicero, 3 Km. hasta la Aduana Argentina pavimentados, otros 35 de pavimento hasta Guardia Vieja, destacamento de la gendarmería, y 55 de ripio hasta el limite fronterizo a 4753 m. de altura.
Cuando llego a la Aduana esta cerrada y no me dejan pasar, tengo que esperar al día siguiente, y tampoco me dejan acampar en sus proximidades, tengo que salir de allí para pasar la noche.
Lo mejor del día es que yo mismo consigo regular el cambio. Algo tan simple como tensar el cable ya se me había olvidado, creo que ahora subiré con un poco menos de penuria.

La acampada cerca de la Aduana fue bastante penosa. Estaba lleno de estos gusanos, babosas, o lo que sean, hasta el punto de que tuve que apartarlos para hacer un sitio limpio donde poner la “carpa”


PASO DE AGUA NEGRA, DE ADUANA ARG A ADUANA CHL
6 Dias, 180 km., Altura máxima 4753 m., 2 acampadas cerca de los 4.500 m.,

   1/ Miércoles 13. Aduana ARG 1870 m.,  Guardia Vieja 3.500

Temp. mín. 4ºC, máx. 33ºC, Ascenso 1.037 m.
Al levantar la carpa descubro al vecino de la litera de abajo.
Vecino de la litera de abajo.
Parece ser que los atrae el calor corporal, de hecho después de levantar la carpa se empeñaba en seguirla para meterse debajo otra vez.
El gendarme de ayer hoy se supero. Me dijo que no podía comer en la aduana, a pesar de tener bancos para sentarse, que hiciera los trámites y que me largara, que comiera en la ruta.
En la aduana avisaron a su homónima chilena de que llegaría el lunes 18.
El pavimento hasta Guardia Vieja tal vez fue lo más duro de la parte argentina, la subida. Los enormes espacios abiertos hacen perder el sentido de las proporciones, y da la sensación de ir en llano cuando se esta subiendo, pues se mueve un desarrollo de subida. La sensación de mover el plato pequeño y no ver la subida, es muy desagradable, y sicológicamente desgasta mucho al tener la sensación de ir en llano, pero no poder mover un desarrollo de llano.

Antes de llegar a Guardia Vieja ya viene a mi encuentro un coche de la gendarmería argentina y me pide que pase la noche en el destacamento, que no avanze más. Me facilitan una “pieza”, me ahorran montar y desmontar la carpa.
He subido 1.000 m. hoy, es una buena noticia, tendré 1000 metros menos que subir en los próximos días.
El dormitorio en el destacamento de Guardia Vieja.
Para quienes piensen lo malas y corruptas que son las policias sudamericanas frente a las españolas, Pueden comparar esta foto y mi testimonio, con este informe, y si lo creen conveniente firmarlo.

   2/ Jueves 14 Guardia Vieja 3050 m.  -  Acampada en el rio 3.933m. Temp. mín. 3ºC, máx. 33ºC, Ascenso 934 m.
Tardé en salir como siempre. Hoy estuve reparando desperfectos en la bici, manillar y alforjas. Encinte el manillar con una cámara usada y pinchada, y una alforja delantera con un trozo de cable.
La gente del puesto de gendarmería muy bien. Nos hacemos una foto de despedida pero me piden que no la publique. Supongo que son cuestiones de “seguridad” Ayer por “seguridad” no me dejan acampar cerca, y hoy me meten en casa, “seguridad…???”

A última hora lo paso mal. Me enfrié repentinamente y no fui capaz de entrar en calor. Sobre las 19:00, 20:00 bajó bastante rápido la temperatura. Me pilló con poca ropa, incluso de corto en la piernas. Monté la carpa lo más rápido que pude, que casi nunca es mucho. A pesar de que me metí en el saco no entre en calor. Tenía que estar realmente “tocado” por el frió para tener cerca un río y no bañarme. Creo que es la primera vez que me pasa.
Solo empecé a entonar el cuerpo cuando tome un té caliente con azúcar, casi mejor azucar con un té.
El borde blanco en el rio es hielo de la noche.
No noto aun la puna, mal de altura, a pesar de que acampo a casi 4.000 m. de altura. Puede que el frío que pasé este relacionado con ella, pero me afecta bastante más el viento en contra, y las fuertes y continuadas pendientes ripiadas, que la altura.

   3/ Viernes 15 Acampada en el río 3928 m.  -  Acampada 4.675 m. Temp. mín. 1ºC, máx. 30º C, Ascenso 795 m.

Según el termómetro del reloj Kateye que uso, gentileza de Macario, la temperatura solo bajo a 1, ó 2 ºC, pero en los bordes del río había una generosa capa de hielo como puede verse en la foto anterior, de todas maneras sigo sin explicarme el repentino frío que padezí, y queduró bastante tiempo.
Quería celebrar mi acampada más alta con ustedes, escribiendo dentro de la carpa, pero no estaban los ánimos para eso, y si para reservan energías para lo que queda por delante, y por arriba.

A las 13:05 alcanzo los 4.000 m. según mi Kateye.
Muchas veces he pensado, y continuo, que una tremenda diferencia entre el chileno y el argentino es que el primero para lo bueno y lo malo, pasa de ti. El argentino no pasa, ni para lo bueno ni para lo malo. El chileno es bastante predecible, y lo más acertado es no esperar nada de el. El argentino es menos predecible pues se puede esperar lo mejor y lo peor, en medio una serie de grises eclipsados por los extremos monocromáticos.
En todo el paso, los 6 días, no creo que ningún coche con matrícula chilena se interesase por mi estado, argentinos bastantes.
Sobre la cota 4.500 m. según mi Kateye me encuentro una botella de agua encima del ripio perfectamente colocada. Es imposible que la tirasen desde un coche, y quedase en esa posición. Creo que algún vehículo que paso por ahí la puso intencionadamente para darme agua, es mi única explicación. Un detalle de agradecer.
En menos de 30 minutos me enfrentaba a un repecho de duras pendientes, un coche detrás de mi no respeta en absoluto el espacio que necesito para hacer “eses”, pasa por el primer hueco que ve, me obliga a ir al suelo. No puede esperar 10 metros teniendo toda la carretera para él. Matrícula argentina, lo dicho capaces de lo mejor y lo peor.
Victima de un adelantamiento no deseado cerca de los 4.500 m.

Sobre las 6 de la tarde me veo coronando el paso, pero pincho. Tengo la rueda delantera sin aire. Pinchar a 4.600 m. es una nueva experiencia, que no me gustaría repetir. Hace frío, cercano a los 0 º y bajando. Se que si me quito los guantes en esas condiciones soy "cadáver". Por debajo de los 0º C y de los 10º con viento se que no debo de quitarme los guantes. Si me los quito, se que las manos me quedaran insensibles, no podré terminar la reparación, y lo que es peor, no podré hacer nada más con mis manos. Creo que negocio la situación con mucha sensatez, ya se sabe estrategia Siniestro Total, “Ante todo mucha calma”. Decido acampar y olvidarme de la reparación hasta el día siguiente, cuando la temperatura suba de los 0º C.

A las 19:00 me meto en el saco. No me muevo pues me noto jadear, supongo que es la puna, pero haciendo esfuerzo no noto nada.  Creo que todos los días desde que entre en Argentina, me han servido de aclimatación. Estuve muy pocos días por debajo de los 1.000 m., y bastantes veces y horas en torno a los 2.000 m.  Anteriormente estuve dos veces por encima de los 4.000 m. Alpes`92,  Mont Blanc du Tacult de 4.248 m., y en Marruecos´93, Toubkal de 4.167 m., en ambas note y me condicionó el mal de altura, note "cosa" ya desde los 3.000. Ahora nada de lo que sentí en aquellas dos actividades, me niego a llamarlas expediciones, a pesar de haber subido bastante más alto, y dormir por dos veces a mas altura que en las 2 veces anteriores.

   4/ Sabado 16 Acampada 4.675 m. ARG  -  Acampada 4136 m. CHL Temp. mín. 7ºC, máx. 25º C, Ascenso 228 M.
He pasado frío por la noche, no mucho pero si el suficiente para darme cuenta. -7ºC , esta claro que las indicaciones del fabricante del saco son de libro, por debajo de los cero grados no quieren saber nada.

Lo primero de la mañana reparar la rueda.
Reparación a 4.500 m.


Al poco de pasar a Chile, y hacerme la foto vuelvo a pinchar.
Alto de Agua Negra, ni vi agua ni menos negra.
Creo que las cubiertas que traigo en la bici, Continental Travel Contact, no son las más adecuadas. Su dibujo me parece el mejor para este uso, liso en el centro para rodar en el pavimento, y un taqueado lateral para tener un poco de agarre en el ripio. Tienen unos laterales un tanto endebles, cuando están duras a tope en el centro, en los laterales siguen un poco blandas, creo que eso hace que cuando de pellizcan con el canto de una piedra, la cubierta baje hasta la llanta, y esta pinche la cámara.
El chico que me las vendió ya me dijo que eran débiles en los laterales, yo le entendí que la debilidad era para otra cosa, ahora tengo que ir con sumo cuidado.
En la bajada por la parte chilena hay dos opciones, una de más pendiente y otra más suave. En el alto aparecieron unos argentinos en moto, me aconsejaron coger la bajada de más pendiente, yo como un borrego obedecí, eso también in fluyó en el pinchazo. A más pendiente más exigencia mecánica. Si no es agradable pinchar a 4.500 m. menos lo es pinchar a esa altura por segunda vez. Repare “al tiro”, o sea en el momento, pero en muy precarias circunstancias, entre el polvo, casi sin piedras.
Tengo dos cámaras de repuesto, pero las dos están pinchadas. El pinchazo es tan pequeño que se hace imprescindible meterlo en agua para localizarlo mediante sus burbujas, pero yo ni tengo agua, ni un barreño.

Unos metros más abajo veo un arroyo que atraviesa la carretera por debajo de esta,  con un enorme y seductor pozo de impolutas aguas cristalinas de montaña, se supone que de deshielo.
El pozo.
Es pronto para poner punto final al día, pero esa agua dentro de un pozo me llama, además tengo que reparar los pinchazos y la necesito. Acampo a unos 4.150 m. y obviamente me doy un baño, el agua no esta fría, esta gélida en grado sumo, pero dormiré “limpio” y aseado por vez primera desde Bellavista.

Domingo 17 de marzo. Acampada del pozo 4124 m.  -  Acampada cabreros 3083  Temp. mín. no aparecen los datos por ningún sitio, pero todos muy normalitos.
Siguiendo el plan establecido el día anterior, baño en cuanto sale el Sol. Por la noche -4ºC, pero a esta altura igual que la temperatura baja rápido, también sube rápido por la mañana, aunque no tanto como para derretir el bloque de hielo que se formó en el cazo. A medio día aun habìa agua sólida.
La acampada del pozo.

A 4.500 m. tambien hay vida
Insecto saltarin habitante de estas alturas.

La parte chilena me parece más disfrutable que la argentina. Creo que tiene menos pendiente, lo que hace que la bajada pueda hacerse con menos atención al ripio, y más al paisaje, no obstante tengo que bajar con mucho cuidado para no pinchar por pellizco, al tener poca presión en las ruedas. La subida se supone más llevadera que la argentina.
Hago casi toda la jornada de pie, o apoyado levemente en el sillín, pero no cómodamente sentado. Con esta técnica mis piernas amortiguan casi todas las irregularidades, liberando de este trabajo a las ruedas. La bici no tiene ningún tipo de suspensión.

Lunes 18 de marzo de 2013. Acampada Cabreros 3.083 m. - Aduana CHL 2.098 m. 

La primera visión del día.

Me empiezan a preocupar mis manos. La herida del dedo gordo de la izquierda parece que cura, pero el de la derecha empeora. El de la derecha es el que más se usa, y el reparar pinchazos, poner y quitar cubiertas ha hecho que la grieta en la piel se hiciera mayor. Decido tomármelo más en serio y le pongo una tirita, parece que solo con iodo no cura.

Después de 6 días sin poder comprar comida la despensa esta casi vacía. Me quedan espirales de pasta, pero para comerla solo hervida y lavada. Veo en la bajada pastores de verano con cabras. Supongo que elaboran queso, y no me equivoco. Es queso tierno, blanco, no curado como el majorero, consigo “comprar” un queso y es lo único  que como en 24 horas, hasta llegar a Chapilca.
Estancia de verano de pastores de cabras. Su alojamiento esta detrás de la roca. Esta es la "explotación" mas alta de todas, bastante más arriba que el embalse La Laguna. Hay un  cercado de alambre de tres lados, siendo el cuarto el rio.
"Establecimiento" donde adquirí el queso. No me lo cobraron, me "combidaron" pues no tenían cambio para mis 10.000 pesos chilenos, 10 Lucas, unos 16,6 €

Cuando veo por vez primera unas flores rojas de nombre notro, las mismas espectaculares flores que vi por vez primera en el P.N. Torres del Paine, siento algo así como haber vuelto a mis orígenes.
Es una ilustrativa experiencia ver como va surgiendo la vegetación a medida que se va descendiendo. Como se va pasando de la alta montaña, el reino de las nieves by las rocas, a ecosistemas con más biodiversidad.

En la Aduana chilena se vuelven a lucir. Me facilitan una “pieza” una habitación para mi solo, sin compartir con nadie. Después de la ducha y afeitado parezco otro.

Toda la bajada hasta el embalse La Laguna, me parece la parte mas bonita de la bajada.
Embalse La Laguna
Martes 19 de marzo. Aduana Chilena - Chapilca.
Aduanas de Chile. ¡¡¡Muchas gracias a todos, y todas!!!
Acabo de salir de la Cordillera de los Andes, aunque esto, en el lado Chileno es un decir. En Chile como en Asturias no se sale de la montaña hasta que se entra en el mar. Desde la Aduana tengo 2.000 m. de bajada hasta La Serena, a nivel del mar.
Esperaba llegar hasta La Serena en el día. No es descabellado hacer 130 km en un día con 2000 m. de desnivel de bajada, no solo no es descabellado, sino que es muy razonable, pero el viento…¡otra vez el viento!

No hacía casi nada de esfuerzo para vencerlo, de eso se encargaba la gravedad, pero tampoco cogía velocidad. Iba muy despacio.
No se la distancia que habré recorrido hoy, llevo desde el martes 12 sin el sensor del Kateye, pero poca, muy poca para las expectativas previas.

En el mapa aparece el primer pueblo de nombre Bafala, no lo he visto por ningún sitio. Creo que es una situación  típica de la cartografía de por aquí, en que lo que parece una población no lo es, es un paraje deshabitado.
Termino el día en Chaplica, pido permiso para acampar en la escuela y me dicen que si. Del si para acampar pasamos a un si en una “pieza”, de eso a una “pieza” con cama y de eso a una “pieza” con cama dentro de la casa del profesor. Muy buen anfitrión Julio, estos chilenos del Norte parecen muy diferentes a los patagónicos.

Miércoles 20 de marzo. Chapilca 986 m. – La Serena 50 m.  91 km
Julio, el anfitrión, continua con su repertorio de buenas habilidades para con su invitado, pero me tiene preparado una sorpresa. Quiere que de clase a los niños, que les explique el viaje y el proyecto, obviamente así lo hago.
Promoción improvisada del Proyecto. Concienciando a las nuevas generaciones

Salí más tarde de lo habitual puesto que comí con el “profe”, también pensé que no tendría problemas con el viento, eso me dijo el, pero…

Llegué a La Serena a las 00:00, me empeñé en llegar y lo conseguí. No se si hice bien perder en la noche la visión del valle del Elqui, pero la verdad es que me apetecía dar un puñetazo encima de la mesa al viento. Algo así como decir con energía, “Tu mandas, tu eres más fuerte, pero no me condicionas”. No se si hice bien, pero si se que lo hice.
Es cierto que volví a pinchar, pero no es menos cierto que las apreciaciones de Julio respecto al viento, a que solo sopla en la parte alta del valle, no coincidían con las de mis piernas dando pedales.
Ni de noche me dejo tranquilo Eolo, solo a partir de las 22:00 bajó un poco.

En La Serena estuve buscando un Hostel que un argentino motero, con el que me crucé bajando Agua Negra, me recomendó. Encontré la dirección exacta que el mismo me dio, pero allí había un hotel con una apariencia glamurosa al estilo chileno. Esa apariencia me indicaba que aquello no era para mi, no por la categoría, sino por el precio. A categoría no se quien ganaría, a plata se a donde llego, y de donde no debo pasar.

Después de una hora de búsqueda, y de varios “Estamos completos”, en el último les pedí solo un sitio para tirar mi esterilla, debajo de una mesa estaría bien, el chico, Mauricio, accedió a que montase mi carpa en el jardín. Fue toda una experiencia...
como a mi no pueden pasarme cosas “normalitas”, pues eso…

Jueves 21de marzo Me dedico a desconectar, bueno a intentarlo, de todo lo que sea o este relacionado con el viaje, paseo, como, conozco el centro de la ciudad, pero sobre todo conozco a Fabiola…
Fabiola.

Estoy bien alojado en María Casa. Duermo en mi carpa por lo que pago la mitad que si ocupase una cama, pero tengo todos los demás servicios. Estoy bien pero …

Viernes 22 de marzo, comienzo a trabajar en la crónica en lo que sigo ahora el 27 de marzo. Lo primero es poner al día las notas y el diario de limpio

Sábado 23 de marzo
. Inesperadamente, sin que hubiera ningún problema aparente, me piden que me vaya del Hostal María Casa. Maria, la madre de Mauricio, y hermana de Pancho, el artesano del cuero,  la ha tomado con mi carpa en el jardín. No la soporta, y quien paga esta situación soy yo. A mi me autorizaron a poner la carpa allí, y considero que ella debería de aclarar esas diferencias de gestión con el resto de los socios, pero ya se sabe que la cuerda siempre rompe por el lugar más débil. En este caso el más débil es uno que supuestamente no volverá, uno que esta de paso.
Mauricio no esta en la casa en la mañana del sábado, y Pancho, para no aguantar a su hermana, opta por la "solución" que menos le implica a el, aunque si se implica y en eso todos para cobrar. Pancho me pide que me marche. No se busca la solución más justa, profesional o razonable, sino en la que se paga el precio más bajo. Es el más bajo por que desgraciadamente el que lo paga es alguien que esta de paso. Alguien a quien se va a perder de vista pronto y rápido, por tanto con poca capacidad de respuesta.
Cuando llega Mauricio, la persona que me autorizó a acampar en el jardín, le explico lo ocurrido. El no sabe nada, estaba fuera, y lo que yo le cuento es la primera noticia para el. Mauricio me da una explicación de lo ocurrido que me parece bastante razonable, y comprensible.

María, su madre, sufre desde hace poco tiempo una enfermedad mental, creo que se llama trastorno de personalidad. Eso explica bastante los comportamientos que le he visto los dos últimos días, repetir hasta la saciedad que si el Hostal fuera suyo no habría carpas en el jardín, o lavar las tazas del té hirviéndolas con  cloro.
Cuando Mauiricio me dice esto me marcho un poco menos humillado, no es agradable que a nadie le echen, pero conociendo como conozco el asunto de las enfermedades mentales creo que tengo que ser un poco comprensivo. Ellos tienen el mayor problema, y parece que de momento no saben afrontarlo, además cuando Dios te cierra una puerta siempre te abre una ventana...

Domingo 24 de marzo de 2013
Ayer, cuando decidí marcharme de Maria Casa, hable con Fabiola. A pesar de su real nombre no tiene sangre azul, a pesar del brillo de su corazón. Habíamos quedado para pasar por su casa el sábado a lavar mi ropa, pero hubo un cambio de planes debido a la “mudanza”, ella lo solucionó rápidamente. Me invito a irme a casa de su familia, su marido e hijos, y aquí estoy buscando un equilibrio entre su orden donde no encuentro mis cosas, y mi desorden donde si las encuentro.
Después de la visita a la feria, o mercado de comida, me he puesto a trabajar en esta macro crónica. Llevo trabajando en ella desde Calingasta, y hasta que no este publicada no saldré en bici hacia el Norte.

Lunes 25, martes 26, miércoles 27. He conseguido dejar listo un mapa del Norte de Chile que he conseguido fotografiando el que llevaba un ciclo-viajero holandés que conocí cerca de María Casa. No ha quedado bien. Las fotos de mapas no me suelen quedar bien, hay que escanearlas, pero por lo menos ya tengo algo. Tengo que conseguir la guía Copec, antigua guía Turistel, por si acaso, por si no la consigo ya tengo mapa, y si la consigo no tendré que desguazarla para llevarla en el manillar como si hice con la Y.P.F. de Argentina.
Por supuesto sigo trabajando en esta macro crónica a parte de otros trabajos como FPF, Fotógrafo Profesional Frustrado. Calidad a precio de colega. Ayer fue la vecina del primero, aun sigo esperando la cerveza a la que me iba a invitar. Hoy a tocado a los de casa, podeis ver el resultado.
F.F. Familia Fabi.


Jueves 28. Hoy tenía pensado marcharme. Fabiola se fue a trabajar de mañana, y antes tuvo una de esas "creativas" ideas suyas. ¿Cuando tienes pensado marcharte?, me preguntó. Una manera muy indirecta de comenzar una invitacíon. Su plan era que cuando los niños se fueran al cole, yo y Rodrigo fuesemos en bici a Coquimbo, a su mercado de pescado fresco, a comprar para la comida de mañana, Viernes Santo. Aqui parece que hay mucha tradición de comer pescado en Semana Santa. Estos dias atrás los informativos parecias los de España en los dias previos a Nochebuena, aunque aqui solo hablan de productos del mar.
Interesantes los escaparates de las pescaderías. Cantidad de pescados y mariscos nuevos para mi. Gente comiendo marisco alli, como el que come churros o castañas en la calle en España. En primer plano una mix que ya se vende hervido para el consumo sobre la marcha, mas bien, sobre la compra.





4 comentarios:

  1. Campeón vaya pedazo de Crónica!!! Acabo de pasar un agradable rato leyendo tus vivencias!!!
    Por cierto, un saludo desde el sur de España para la F.F. por sus atenciones para con un viajero pedalina :)

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  2. gracias a ti por hablar con mama

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  3. que emocionante poder disfrutar de la maravillosa aventura que me resulta tu viaje por el mudo y me siento agradecido de haberte conocido, la verdad eres de esas personas especiales que la vida me ha dado la dicha de conocer. tu amigo HANS PETIT

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  4. JOERRR....!!!!
    ME vais a sacar lo colores!!!!

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Le agradezco sus comentarios.